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«No me cansaré de resaltar los méritos, hoy tan discutidos, de Flaubert. Uno de los que más me afectan porque encuentro en él la culminación de las modestas investigaciones que he realizado, reside en su maestría para dar la impresión del Tiempo. A mi juicio, lo más bello de ‘La educación sentimental’ no es una frase, sino un blanco.» (Marcel Proust, ‘A propósito del estilo de Flaubert‘ / Maestros de la escritura: debates y ejercicios del taller literario en curso,Valencia)
MAESTROS DE LA LITERATURA: PROUST Y LOS «BLANCOS» DE FLAUBERT. Ejercicios de creación literaria en el taller de escritura en curso
Elfascinante ritmo en la escritura de Flauberty el talento para la crítica literaria de Proust, el genio que enuncia por primera vez con claridad el manejo moderno del paso del tiempo, el uso renovado de la conjugación y la utilización de la conjunción ‘y’ para abrir las perspectivas en una frase casi cerrada, serán esta semana los faros que guiarán los debates, reflexiones y ejercicios de escritura creativa de nuestro taller literario sobre grandes escritores en curso:
PROUST Y EL ESTILO DE FLAUBERT en los ejercicios de escritura del taller literario sobre «Grandes autores» en curso. Fragmentos de la clave 17:
«Hoy realizo un trabajo inverso tratando de anotar apresuradamente algunas particularidades del estilo de Flaubert. Nuestra mente nunca se siente satisfecha si no puede analizar con claridad lo que antes había producido inconscientemente, o recrear de manera vívida lo que antes había analizado pacientemente. No me cansaré de resaltar los méritos, hoy tan discutidos, de Flaubert. Uno de los que más me afectan porque encuentro en él la culminación de las modestas investigaciones que he realizado, reside en su maestría para dar la impresión del Tiempo. A mi juicio, lo más bello de La educación sentimental no es una frase, sino un blanco. Flaubert acaba de describir, de relatar en páginas y páginas los hechos más nimios de Frédéric Moreau. Frédéric observa a un agente avanzar espada en mano hacia un insurrecto que cae muerto.’¡Y Frédéric, boquiabierto, reconoció a Sénécal!’ Aquí un ‘blanco’, un ‘blanco’ enorme y, sin asomo de transición alguna, de pronto la medida del tiempo volviéndose en vez de cuartos de hora, años. décadas (repito las últimas palabras que he citado para mostrar el extraordinario cambio de velocidad, sin preparación):
‘Y Frédéric, boquiabierto, reconoció a Sénécal
Viajó . Conoció la melancolía de los paquebotes, los fríos despertares bajo la tienda, etc. Volvió.
Frecuentó el mundo, etc.
Hacia el final del año 1867, etc.’
Sin duda, en Balzac, hallamos muy a menudo: ‘En 1817 los Séchard estaban, etc’. Pero en él esos cambios de tiempo poseen un carácter activo o documental. Flaubert es el primero que los despoja del parasitismo de las anécdotas y escorias de la historia. El primero que les pone música.»
Marcel Proust, A propósito del estilo de Flaubert (fragmento)
PROUST Y LOS ‘BLANCOS’ DE FLAUBERT. Taller literario sobre «Grandes escritores» en curso. Visita en YouTube y Facebook los talleres de escritura creativa adscritos a la iniciativa LIBRO, VUELA LIBRE en Valencia:
En 1846 una romántica casa familiar en Haworth, al norte de Inglaterra, fue testigo de un hecho asombroso: tres hermanas bien educadas, inquietas y que no respondían en absoluto a los cánones femeninos de su época se aislaron del mundo y crearon tres grandes clásicos de la literatura inglesa. En los debates en curso de nuestros talleres de escritura creativa en Valencia queremos homenajear esta semana el talento de las autoras de Jane Eyre, Cumbres borrascosas y Agnes Grey, y celebrar su inmenso amor por la escritura y coraje. Sin ellos no habrían podido afrontar las limitaciones que la sociedad victoriana imponía a las mujeres en la primera mitad del siglo XIX ni los agudos reproches morales de los críticos literarios del momento.
TRIBUTOS DEL TALLER DE ESCRITURA CREATIVA EN CURSO: EL GEN LITERARIO DE LAS HERMANAS BRONTË:
Charlotte, Emily y Anne Brontë, las tres hijas más jóvenes del reverendo Patrick Brontë, crecieron de forma inusual en el contexto social de su época, ya que compaginaron las tareas domésticas y labores propias de su género con la lectura, la escritura y el cultivo apasionado de su imaginación y de su gran capacidad para crear ficciones. Una capacidad sorprendente, que les hizo pasar a la historia -pese a su muerte prematura por tuberculosis a los 38, 31 y 30 años respectivamente- como referentes clásicos de la novela inglesa romántica.
Pero su muerte precoz por tuberculosis y su incuestionable amor y lucha por la escritura no fueron los únicos datos coincidentes en la biografía de las tres hermanas: las tres compartieron también el dolor por la pérdida temprana de su madre y de sus dos hermanas mayores a manos de la misma enfermedad; y su adoración por Branwell, el único hermano que les había quedado vivo, y por los páramos rocosos de su hogar familiar en Haworth; y un carácter independiente y curioso que chocaba bastante con el que solían exhibir las mujeres de su tiempo. Su simbiosis a la hora de escribir era extraordinaria y, aunque los poemas habían sido su puerta de entrada a la literatura, un misterioso gen literario hizo posible que en la misma familia y el mismo año ellas escribieran tres de las grandes novelas inglesas de mitad del siglo XIX.
Para evitar los prejuicios de su tiempo sobre las mujeres escritoras, firmaron sus obras con los seúdonimos masculinos de Currer, Ellis y Acton Bell. No obstante los críticos literarios de la época victoriana siguieron poniendo el grito en el cielo porque tres hermanos, apellidados Bell, se atrevían a mostrar en sus novelaspersonajes femeninos llenos de pasión y rebeldía, que en nada se parecían al ideal sumiso y pasivo que imperaba.
El talento y la pasión de estas tres mujeres por la escritura hicieron posible, contra todo pronóstico, que sus cortas vidas nos dejaran un interesante legado literario. Es por eso que el genio como novelista de Charlotte Brontë; la originalidad, las estructuras innovadoras y la delicada sensibilidad poética de EmilyBrontë; y la valentía de AnneBrontë al tratar literariamente las circunstancias de los personajes femeninos de su época, nos acompañarán en las reflexiones, debates y tributos de nuestro taller literario en Valencia en curso.
Novelas principales de lashermanas Brontë:
Charlotte Brontë,con el seudónimo de Currer Bell (21 de abril de 1816 – 31 de marzo de 1855):
Jane Eyre (1847)
Villette (1853)
Emily Brontë, con el seudónimo de Ellis Bell (30 de julio de 1818 – 19 de diciembre de 1848):
Cumbres Borrascosas (1847)
Anne Brontë, con el seudónimo de Acton Bell (17 de enero de 1820 – 28 de mayo de 1849):
Agnes Grey (1847)
La inquilina de Wildfell Hall (1848)
Materiales complementarios de la clave CB3. Tributos a la narrativa de Charlotte Brontë:
«A la señorita Ingram le faltaba algo para provocar mis celos: era demasiado imperfecta para despertarlos. Perdona esta aparente paradoja: sé lo que me digo. Era muy llamativa, pero no era auténtica. Tenía un bello cuerpo y muchos talentos deslumbradores, pero su mente era mediocre y su corazón yermo por naturaleza. No florecía nada de manera espontánea en esa tierra; ningún fruto natural deleitaba por su lozanía. No era buena, no era original: acostumbraba a repetir citas altisonantes de los libros, pero nunca ofrecía, ni tenía, opinión propia. Preconizaba sentimientos elevados, pero desconocía los sentimientos de compasión y piedad, carecía de ternura y sinceridad. Demostraba esto con demasiada frecuencia, descargando la antipatía malévola que albergaba contra la pequeña Adèle, rechazándola con algún epíteto ofensivo cuando se acercaba ésta, a veces echándola de la habitación, y tratándola siempre con frialdad y acritud. Otros ojos, además de los míos, observaban estas manifestaciones de carácter; las observaban de cerca, con agudeza y perspicacia. Sí, el futuro novio, el señor Rochester mismo, ejercía una vigilancia constante sobre su pretendida; y fueron su sagacidad, su recelo, su conciencia perfecta y diáfana de los defectos de su amada, la evidente ausencia de pasión de sus sentimientos por ella, lo que me causaban un sufrimiento incesante.
Me di cuenta de que se iba a casar con ella por razones de familia o, quizás, políticas, porque le convenían su rango y sus conexiones. Me parecía que no le había entregado su amor y que ella no tenía las cualidades necesarias para ganar ese tesoro. Ésta era la cuestión, esto era lo que me exasperaba y torturaba los nervios, aquí residía mi sufrimiento: ella no era capaz de enamorarlo.
Si ella hubiera conseguido una victoria inmediata y él hubiera depositado su corazón a sus pies, yo me habría tapado la cara, me habría vuelto hacia la pared y (metafóricamente) habría muerto para ellos. Si la señorita Ingram hubiese sido una mujer buena y noble, dotada de fuerza, fervor, bondad y sentido, yo habría librado una batalla con dos tigres: los celos y la desesperación. Después de que éstos me hubieran arrancado y devorado el corazón, la habría admirado, habría reconocido su perfección y me habría callado durante el resto de mis días. Cuanto más absoluta su superioridad, más profunda habría sido mi admiración y más serena mi resignación. Pero, tal como estaban las cosas, observar los intentos de la señorita Ingram de fascinar al señor Rochester, ser testigo de sus constantes fracasos sin que ella se diese cuenta de ello, creyendo, en su vanidad, que cada flecha disparada daba en el blanco y vanagloriándose de su éxito, cuando su orgullo y engreimiento repelían cada vez más lo que ella pretendía atraer; ser testigo de aquello era hallarse bajo una excitación sin fin y una despiadada represión.»
Fragmento de «Jane Eyre», de Charlotte Brontë
«Representaba una mujer de tamaño bastante mayor que el real, según pude ver. Calculé que aquella dama, metida en un embalaje de los que se usan para transportar muebles, y pesada luego, arrojaría una cifra de catorce o dieciséis arrobas. Era en verdad una buena moza, extraordinariamente bien alimentada: mucha carne -por no decir nada del pan, las verduras y la fruta- debía haber consumido para alcanzar aquel peso y aquella talla, tal riqueza de músculos y tal abundancia de carne. Yacía medio reclinada en un diván, imposible concretar por qué. La luz del día ardía a su alrededor. Parecía disfrutar de una excelente salud y ser lo bastante fuerte para realizar el trabajo de dos cocineras. No le era posible alegar ninguna enfermedad en la columna vertebral, de modo que habría tenido que estar de pie o, por lo menos, sentada. No tenía motivos aparentes para haraganear por la mañana en un diván. Habría debido vestirse decentemente, cubrirse con una bata; ¡pero nada de eso, sino todo lo contrario! Se las arreglaba para no poder cubrirse con la enorme abundancia de telas -unas veintisiete yardas, según mis cálculos- Además, no había excusa para la mísera suciedad que la rodeaba: botellas y vasos -quizá debería decir mejor ánforas y copas- aparecían tiradas aquí y allá en primer plano; un montón de flores desparramadas se mezclaban con ese despojos, y una absurda y amontonada masa de cortinajes medio cubrían el diván y estorbaban en el suelo. Consulté el catálogo y descubrí que esa notable obra soportaba el título de ‘Cleopatra’.»
Charlotte Brontë, Villette (fragmento)
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[Taller de escritura: desafíos lunares a la imaginación de la clave 71]. La segunda ronda de nuestros juegos literarios lunares de confinamiento nos ha traído al poeta persa Omar Khayyam, un disco lunar de color pajizo lleno de sus versos y el alma mutable del astro que más ha enamorado a poetas, locos y niños de todos los tiempos. Selene ha vuelto, una vez más, para mostrar que nada se interpone entre vosotros y vuestra capacidad de crear e imaginar el infinito. Creativos dispuestos a participar, sed tan versátiles como la luna y huid de los estancamientos; esta es la puerta de acceso a la siguiente recomendación de lectura de los seminarios ytalleres de escritura creativa adscritos a «Libro, vuela libre» en Valencia, y la entrada en la que se empezarán a jugar los ejercicios de escrituray las actividades complementarias de la clave 71. En breve habrá sorpresas…
Torneos literarios de LIBRO, VUELA LIBRE en Valencia. Clave 71 de los talleres de escritura.
LUMILÉSILO
Añade al final de esta entrada tu aportación al desafío lunar
Disfruta del desafío a la imaginación de la clave 71 y de los textos de referencia de Omar Khayyam y Juan Rulfo con los que esta semana rendimos tributo a nuestra primera luna de primavera:
Los desafíos a la imaginación de nuestros talleres de escritura creativa en Valencia volverán a recibir la visita de uno de los libros de cultoque más veces ha formado parte de sus actividades literarias complementarias.
El guardián entre el centeno, de J.D. Salinger, con su tremenda capacidad para conmover y arrastrar a las diferentes generaciones con las que ha ido entrando en contacto desde su publicación, continuará siendo uno de los grandes clásicos recomendados por nuestro club de lectura y renovará su papel de catalizador de uno de los juegos de culto que más pasiones despierta entre los participantes de lostorneos literarios de temporada que, cíclicamente, convocan las cadenas de lectura y escritura creativa de «Libro, vuela libre» para estimular la imaginación de los integrantes de los seminarios y cursos literariosadscritos a su liberación de talentos.
Torneos literarios y actividades complementarias de los cursos de escritura de Libro, vuela libre (C-88)
Y este es el CONVERTIDOR DE DÍAS con el que podréis conseguir el número de vuestra fecha de nacimiento para participar en este desafío a la imaginación: https://espanol.epochconverter.com/dias/2021
«Sally se limitó a comentar lo maravillosos que eran los Lunt porque estaba ocupadísima demostrando lo guapa que era. De pronto vio al otro lado del vestíbulo a un chico que conocía, un tipo de esos con traje de franela gris oscuro y chaleco de cuadros. El uniforme de Harvad o de Yale. Cualquiera lo diría. Estaba junto a la pared fumando como una chimenea y con aspecto de estar aburridísimo. Sally decía cada dos minutos: «A ese chico lo conozco de algo». Siempre que la llevaba a algún sitio, resulta que conocía a alguien de algo , o por lo menos eso decía. Me lo repitió como mil veces hasta que al fin me harté y le dije: «Si le conoces tanto, ¿por qué no te acercas y le das un beso bien fuerte? Le encantará». Cuando se lo dije se enfadó. Al final él la vio y se acercó a decirle hola. no se imaginan cómo se saludaron. Como si no se hubiesen visto en veinte años. Cualquiera hubiera dicho que de niños se bañaban juntos en la misma bañera. Compañeritos del alma eran. Daba ganas de vomitar. Y lo más gracioso era que probablemente se habían visto solo una vez en alguna fiesta. Luego, cuando terminó de caérseles la baba, Sally nos presentó. Se llamaba George algo -no me acuerdo-, y estudiaba en Andover. Tampoco era para tanto, vamos. No se imaginan cuando Sally le preguntó si le gustaba la obra… Era uno de esos tíos que para perorar necesitan unos cuantos metros cuadrados. Dio un paso hacia atrás y aterrizó en el pie de una señora que tenía a su espalda. Probablemente le rompió hasta el último dedo que tenía en el cuerpo.»
J. D. Salinger, El guardián entre el centeno
Visita en YouTube los talleres literarios adscritos a las cadenas de lectura y escritura creativa de LIBRO, VUELA LIBRE en Valencia:
Nuestro curso de escrituraen Valencia nos invita, dentro de sus actividades complementarias de primavera, a explorar el estilo literario de Ernest Hemingway y Martin Amis. Los integrantes del taller literario en cursoa los que les haya correspondido la clave X- 28 ya pueden ejercitarla en estos dos fragmentos deDinero –del provocador Martin Amis– y de En otro país -de Hemingway-, dos de las obras que inaugurarán esta primera ronda de juegos y ejercicios léxicos y gramaticales. Creativos dispuestos a participar, no olvidéis que todos los elementos que queráis resaltar de vuestro paso por ambos fragmentos serán comentados en la segunda fase de los ejercicios literariosde la clave X-28.
Clave X- 28 del curso de escritura creativa adscrito a las cadenas de lectura de LIBRO, VUELA LIBRE. Ejercicios de estilo literario con Martin Amis y Hemingway:
Lo intrigante es que la única forma de conseguir que Selina quiera acostarse conmigo es a base de no querer yo acostarme con ella. Nunca falla. Cada vez la pone a tono. Lo malo es que cuando no quiero acostarme con ella (lo cual ocurre a veces), no quiero acostarme con ella. ¿Cuándo me ocurre eso? ¿En qué ocasiones no quiero acostarme con ella? Cuando ella quiere acostarse conmigo. Me gusta acostarme con ella cuando ella tiene ganas de cualquier cosa menos de acostarse conmigo.
Martin Amis, Dinero
En otoño la guerra continuaba pero nosotros ya no íbamos al frente. En Milán el otoño era frío y anochecía temprano. En seguida se iban encendiendo luces y era estupendo vagar por las calles mirando escaparates. En el portal de las tiendas colgaba mucha caza y la nieve salpicaba la piel de los zorros y el viento jugaba con sus colas. El ciervo pendía, tieso, fuerte y vacío y los pájaros bailaban en el aire y el viento alborotaba sus plumas. Hacía un otoño frío y el viento soplaba desde las montañas.