Narradores del siglo XX. Clave N-23 del taller de escritura

2 Dic

Narradores del siglo XX: después de nuestros últimos homenajes a los narradores del círculo de Bloomsbury, otros dos excelentes escritores del siglo XX, el autor británico de origen japonés Kazuo Ishiguro y el escritor y periodista estadounidense Tom Wolfe, protagonizarán el siguiente bloque de tributos de las cadenas literarias de Libro vuela libre y las actividades de la clave N-23 de su taller de escritura en Valencia.

Tributos a los narradores del siglo XX en el taller de escritura en Valencia de Libro vuela libre

Los restos del día, la brillante y sutil novela de Kazuo Ishiguro ambientada en la Inglaterra de los años cincuenta, ha sido la obra elegida por nuestro taller de escritura para que se combine, a través de sus elegantes claroscuros y juegos de máscaras, con el intenso descenso a los infiernos de Charlie Croker, el protagonista de Todo un hombre, la feroz y caleidoscópica novela de Tom Wolfe en la que se disecciona Atlanta, una de las grandes ciudades norteamericanas del sur.

Tom Wolfe y Kazuo Ishiguro en los próximos tributos literarios de LIBRO VUELA LIBRE a los narradores del siglo XX. Fragmentos en curso:

Narradores del siglo XX, fragmento número uno de los tributos de la clave N-23 en el taller de escritura en Valencia de Libro vuela libre. Kazuo Ishiguro, Los restos del día:

“Pero esto no significa, naturalmente, que de vez en cuando no surjan ocasiones –ocasiones sumamente desoladoras- en las que una piensa que ha cometido un terrible error con su vida. Entonces comienzas a pensar en otra vida distinta, en esa vida mejor que parecía estar a tu alcance. Por ejemplo, me pongo a pensar en el tipo de vida que hubiera llevado con usted, señor Stevens. Y supongo que, cuando eso ocurre, me enfado por cualquier trivialidad y salgo de la estancia en cuestión. Pero cada vez que me siento de este modo, no tardo en darme cuenta de que mi legítimo lugar está junto a mi marido. A fin de cuentas, no podemos hacer retroceder el tiempo.”

Kazuo Ishiguro, fragmento de Los restos del día

Narradores del siglo XX, fragmento número dos de los tributos de la clave N-23 en el taller de escritura en Valencia de Libro vuela libre. Tom Wolfe, Todo un hombre:

-Soy Conrad.

Una pausa; a continuación:

-¡Maldita sea! ¡Desguace total! ¿Dónde estás? No, no me lo digas, no quiero saberlo. Vinieron a verme un par de corbatines la semana pasada preguntando si sabía dónde estabas.

-¿Corbatines?

-FBI.

Una oleada de alarma neural recorrió el plexo solar de Conrad.

-¿El FBI? ¿Estás seguro? –su voz se enronqueció de pronto.

-Eso es lo que me dijeron. No se me ocurre que alguien fuera a fingir eso.

-¿Dónde fue?

-Aquí, en mi casa.

-¿Qué querían?

-Saber si sabía dónde estás. Así que no me lo digas.

-¿Cómo te han relacionado conmigo?

-No lo sé. A lo mejor alguien de la cámara frigorífica. A lo mejor alguien que tú conoces.

-¿Qué les dijiste?

-Les dije la verdad.

Tom Wolfe, fragmento de Todo un hombre

2 comentarios para “Narradores del siglo XX. Clave N-23 del taller de escritura”

  1. Irene 6 de enero de 2021 a 9:26 #

    LA DISTANCIA

    Se adentró en aquél pasillo angosto y oscuro con los brazos apretados a modo de protección. Dio un paso tanteando el suelo, despacio, muy despacio, escuchando a la vez el silencio y, paró. De nuevo otro paso más despacio y volvió a tantear el suelo y paró y miró la oscuridad. Aún estaba a tiempo de retroceder y volver a su habitación, estaba a tiempo de desnudarse esa noche y meterse en la cama y esperar su llegada para amarla con la desesperación de un loco.
    Dio otro paso titubeante sin dejar de apretar sus brazos, y volvió a parar y escuchó la oscuridad y vio el silencio. Otro paso. La recordó desnuda con su ombligo erguido y sus pezones desafiantes y, paró. Temía encontrarla deambulando inquieta, que se hiciera realidad su miedo, que la adivina tuviese razón, que por una vez acertara y que Milagros le abandonase. Volvió a verla delante de sus ojos desnuda y lamiendo un pastel de calabaza, como si fuese un animal. Una gata hambrienta, una pantera sigilosa antes de la contienda, una tigresa con uñas afiladas. Un paso pequeño, tembloroso, inseguro y escuchó en sus orejas de nuevo sus planes de futuro, cuando se dejó seducir y se esclavizó.
    Quería llegar al final del angosto pasillo, recorrer la distancia y descubrir el salón purpura donde estaría amando al otro. A los otros. Como una Diosa eclipsadora del sol del mediodía.
    Retrocedió dando un paso atrás sin dejar de mirar la oscuridad y se volvió a parar. Se acordó que volvió a creer en la magia el día que la encontró y creyó también en los milagros. En aquellos tiempos se regocijó porque estaba viviendo su sueño, ahora convertido en el peor de sus miedos.

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  1. Escritores del siglo XX: tributos literarios a Julien Green | Luna de papel :: Talleres Literarios en Valencia - 6 de enero de 2021

    […] creativa de LIBRO VUELA LIBRE para acompañar los próximos tributos de sus cadenas literarias a los narradores del siglo XX y las consignas de escritura de la clave […]

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