Juegos de escritura, actividades de la clave 93

8 Dic

Juegos de escritura de los torneos literarios de LIBRO VUELA LIBRE, actividades de creación de la clave 93: tanto los integrantes de las clases online como de los de los grupos presenciales de nuestro taller de escritura creativa en Valencia acaban de elegir los códigos y las claves de panel con las que participarán en los próximos juegos de nuestras cadenas literarias, y ya está todo listo para que comiencen nuestros desafíos de invierno a la imaginación 2021-22.

La Bottegara y el comando liberalibros patrocinarán los premios literarios de esta edición

Un año más el comando liberalibros y La Bottegara, empresa patrocinadora de estos juegos de escritura, están realizando todos los preparativos para premiar al ganador o la ganadora de esta edición, que recibirá un premio literario y una cesta con productos gastronómicos italianos, y cuyo texto será difundido por los diarios y las redes sociales que apoyan las cadenas literarias de LIBRO VUELA LIBRE.

Instrucciones para participar en los juegos de escritura de la clave 93

Si perteneces a uno de los grupos de escritura que participará en nuestros próximos torneos con el panel de la clave 93, localiza en esta entrada el código de color que te tocó en el sorteo y sigue las instrucciones de juego que se explicarán en tu clase online o presencial:

Premios literarios de los Juegos de escritura 2021-22 de LIBRO VUELA LIBRE, cofre de mensajes 1 de la clave 93. CÓDIGO de color naranja:

Juego de escritura. 1er mensaje: Viajar ligero: simplificar la vida / Juego de escritura2do mensaje: El árbol del descanso: paciencia, quietud / Juego de escritura. 3er mensaje: El dragón verde: engaño. Bailar la danza de la escasez, codiciar las posesiones, tener un corazón vulnerable, mostrar sinceridad con uno mismo, acusar a los demás, albergar motivos ocultos.

Bandeja complementaria:

Tarde naranja / olor a mandarina / bombona de butano / amor de betacaroteno / suelo color langosta

Premios literarios de los juegos de escritura 2021-22 de LIBRO VUELA LIBRE, cofre de mensajes 2 de la clave 93. CÓDIGO de color azul:

Juegos de escritura. 1er mensaje: Un corazón valiente: pasa a la acción con entusiasmo / Juegos de escritura2do mensaje: El soñador del diamante: riqueza natural, auténtica prosperidad / Juegos de escritura. 3er mensaje: Mientras trabajaba, pasó mi vida. Experimentar una transformación necesaria, no sentirse realizado por el trabajo, prestar atención a las advertencias.

Bandeja complementaria:

Lunes azul / ventana abierta al cielo / reflejos de aguamarina / tacto celeste / océano brumoso

Premios literarios de los juegos de escritura 2021-22 de LIBRO VUELA LIBRE, cofre de mensajes 3 de la clave 93. CÓDIGO de color violeta:

Juego de escritura. 1er mensaje: Cruzar los puentes: es el momento de la sanación, la unión, la reparación y la liberación / Juego de escritura2do mensaje: El príncipe del fuego: optimismo, agresión / Juego de escritura. 3er mensaje: Gratitud. Amistad, amor profundo, embarazo, nutrición, amor incondicional hacia uno mismo o los demás.

Bandeja complementaria:

Uvas de la rabia / rayo violeta / pensamientos añiles / pastel de arándanos / corazón de amatista

Premios literarios de los juegos de escritura 2021-22 de LIBRO VUELA LIBRE, cofre de mensajes 4 de la clave 93. CÓDIGO de color verde:

Juegos de escritura. 1er mensaje: Los países lejanos: ¡prepárate para nuevos horizontes! / Juegos de escritura2do mensaje: La bailarina que da vueltas en espiral: ruta de circunvalación, percepción / Juegos de escritura. 3er mensaje: Tristeza. Experimentar un proceso curativo, echar de menos a alguien o a algo, no tener miedo de sentir tristeza, saber que el amor está en el horizonte.

Bandeja complementaria:

Empapelado amazónico /mirada esmeralda / helado de pistacho / verde esperanza / profunda madreselva

Premios literarios de los juegos de escritura 2021-22 de LIBRO VUELA LIBRE, cofre de mensajes 5 de la clave 93. CÓDIGO de color negro:

Juego de escritura. 1er mensaje: El punto muerto: reflexionar y volver a dirigir tu energía/ Juego de escritura2do mensaje: El señor de la palabra: comunicación, elogio, falsedad / Juego de escritura. 3er mensaje: Iluminación. Ser el sabio reacio, pasar tiempo a solas para conectar, confiar en la intuición, sentir la necesidad de estar en soledad, dedicar tiempo a la reflexión.

Bandeja complementaria:

Noche cerrada, ojos de grulla, humo negro, piel de ébano, sueño azabache

Premios literarios de los juegos de escritura 2021-22 de LIBRO VUELA LIBRE, cofre de mensajes 6 de la clave 93. CÓDIGO de color rojo:

Juegos de escritura. 1er mensaje: Permanecer concentrado: mantener el rumbo/ Juegos de escritura2do mensaje: El Cosmos: creatividad, vastedad / Juegos de escritura. 3er mensaje: Perfección. Ofender a los demás, sentirse alienado, buscar la perfección, anhelar profundamente el amor, experimentar una transformación en el futuro.

Bandeja complementaria:

Atardecer rojo, vino amargo, nariz de payaso, kimono magenta, olor a cerezas

Anuncio publicitario

51 respuestas hasta “Juegos de escritura, actividades de la clave 93”

  1. Otra Mirada 25 de diciembre de 2021 a 17:57 #

    El hastío invadía su existencia. Toda una vida dedicada al estudio y ni siquiera éste conseguía dar sentido alguno a la misma. Los días se sucedían siempre monótonos y los lunes nunca eran azules y de tacto celeste sino grises y ásperos, casi sombríos.

    Con una rutina metódicamente germánica se levantaba a las siete pero nunca dejaba el estudio de esa maldita oposición hasta pasadas las ocho de la tarde. Solo en su habitación, con la luz del flexo siempre encendida en la oscuridad de su cuarto, se encontraba día tras día; salvo el domingo, el único dedicado al descanso.

    Ni siquiera soñaba con un aprobado que cambiara su vida, pues sabía que ya nada alteraría la anodina existencia en la que se había refugiado. Simplemente no sabría que hacer con ella.

    Incluso había llegado a desear el suspenso. Un fracaso más a añadir a una lista de esperanzas inútiles. Mientras pensaba en ello, mirando absorto a través de su pequeña ventana abierta al cielo, una solitaria lágrima recorrió su rostro y finalmente cayó hasta unos apuntes gastados.

    Me gusta

  2. Anónimo 1 30 de diciembre de 2021 a 12:33 #

    MARINERO, DEL MAR ETERNAMENTE

    El viento nos arrastró hacia el lugar donde la inclinación del mar es tan pronunciada que los navíos son atraídos cada vez más hacia el oeste.
    Fondeamos en una isla donde las corrientes marinas traían barcos cargados de muchachas esclavas para venderlas al árabe. Califa de corazón y dureza de amatista.
    Llegamos exhaustos y besamos la arena. Junto a la muralla del castillo había una piedra de mármol que tenía forma cilíndrica y de su centro salía una aguja de metal, en la superficie del cilindro unas líneas grabadas que indicaban las horas, cuando la sombra de la aguja tocaba una de las líneas se sabía cuantas horas habían transcurrido. La dibujé en mi libreta de embarque para llevarla de vuelta al hombre sabio de mi aldea.
    Cruzamos el puente y su aterrador foso y nos adentramos en las murallas del castillo; un inmenso jardín se abrió ante nosotros, abundaban los rosales, palmeras, frutales y granados que extendían sus ramajos que crujían por el peso de los frutos y despedían un perfume de lirio, áloe y lilas. Ante tal belleza de azules, violetas y lilas mil pensamientos añiles me invadieron el alma huérfana de cariños.
    Recostados sobre una hermosa palmera, escuchamos de las ramas de los árboles el canto de mil pájaros distintos y el tañer de una guitarra que se confundía con el murmullo de las fuentes.
    Pasamos la velada bebiendo vinos añejos y nos deleitamos con la miel, aleamos nuestra amargura con versos lisonjeros y, aquella voz de la esclava cantora me hizo enternecerme y olvidar mi pena al sentirme invadido por una alegría profunda y una tierna emoción.
    Nos acompañaron esclavas cantoras y de la misma manera que está permitido mirar un campo o un jardín y aspirar sus aromas, nos permitieron hablar, bromear y requebrar, pero solo mirarlas, si acaso saludarlas con una caricia mientras no se juntara a esto algo prohibido.
    Absorto en sus juegos no me di cuenta que la aurora había llegado y los ojos claros de la mulata permanecían sobre las negras siluetas del manto de la noche.
    Reflexivo, recordé el anillo que puse en el dedo de la mano izquierda de la mujer que esposé y, arrojé lejos de mí el vino y las uvas con la rabia infinita de mi debilidad y supe entonces que ni siquiera las riquezas del reino Omeya me hubieran retenido en esas tierras. Debía volver.

    Me gusta

  3. Dama dragón 30 de diciembre de 2021 a 18:53 #

    TRAS LA VENTANA

    La nariz de payaso, roja muy roja, ocupa la mayor parte de mi cara y los ojos me lagrimean sin cesar todo el rato. Pero me da igual, mi aspecto en este momento, no me preocupa para nada.

    Tras la ventana de mi diminuto hogar a esta hora, el cielo debe estar irradiando un atardecer rojo, pero yo no distingo colores. Y es que desde aquel día, me cuesta mantener el rumbo de la vida cotidiana, el recuerdo me vuelve a la mente como monótonos martillazos que repican una y otra vez. Además, no dejo de pensar en la mala suerte que tuve, yo solo la empujé para que se callara, jamás pensé que su cuerpo acabaría rodando por aquellas escaleras que desafortunadamente estaban detrás de ella.

    En mis manos sin darme cuenta, sostengo otra vez el estrujado periódico de la prensa local. El titular: “Muere una mujer por accidente doméstico”. Y ahora me culpo porque no llego a recordar la razón de odiarla tanto. Leticia, la perfecta, la que siempre le iba todo bien, la que tenía claro que llegaría a ser famosa; ahora estaba inmortalizada en esa foto ataviada con aquel Kimono magenta, que tanto le gustaba.

    Me gusta

  4. escorpion 30 de diciembre de 2021 a 23:10 #

    Esencia

    Corro las cortinas con lentitud mientras observo cómo el horizonte engulle al atardecer rojo. Vuelvo a mi espacio, detrás del caballete, y la miro con dulzura. Ella, reclinada en la chaise longue, no dice nada; no debe, lo sabe, se lo repito mil veces: “No te muevas, no hables, no parpadees, no respires; debo dibujar con precisión tu mano pulcra, querida”. Su brazo asoma por la interminable manga del kimono magenta. La miro a los ojos; unos ojos tristes que me cuentan que está cansada. “Lo entiendo, lo entiendo”, le digo, pero ella no responde; no debe, lo sabe.
    El tiempo corre impasible, no se detiene y, yo, yo necesito más, mucho más para firmar mi obra, darla por acabada, exponerla sin temor. Las críticas que la envidia alienta me corroen y, sin embargo, las aprecio porque hacen crecer mi creatividad, buscar la perfección…
    Como persianas sin freno descienden mis párpados; intento alzarlos y no lo consigo. En la dura batalla que mantienen contra mi voluntad, se proclaman vencedores. Sucumbo al sueño y, al despertar, la veo a ella que me espera paciente. “Lo siento, lo siento, no es tu culpa, he dormido más tiempo del que te quedaba”, le susurro al oído. Pobre… ¿Marta?, apenas recuerdo su nombre. La cojo en mis brazos, inhalo con profundidad cerca de su cuello, deseo absorber el olor a cereza que me envolvió al conocerla; pronto ese dulce perfume se convertirá en hedor. Con cuidado, con delicadeza, la dejo en el arcón junto a las otras.
    He de volver a empezar; es cruel, lo sé, pero debo hacerlo. Marta, o como se llame, sigo sin recordar, ya no sirve; su excesiva rigidez no me permite captar la esencia de una mano.

    Me gusta

  5. Benjamina 1 de enero de 2022 a 19:31 #

    SE LE PASÓ LA VIDA

    Debe ser que hay alguna ventana abierta al cielo porque, hoy levanté mi mirada y, allí la encontré. Encontré sus ojos, puros reflejos de aguamarina, encontré su sonrisa…, alargué mis brazos mentalmente y, estoy segura de que acaricié su tez.

    Se le pasó la vida… ¿Dónde quedaron sus sueños?… Se le pasó la vida, mientras cuidaba a los otros; se le pasó la vida, luchando contra la escasez y… entre unas y otras despedidas, sus fuerzas perdieron la fe. Su mente quedó en blanco: se borraron sus vivencias, se borró su propio ser; sólo quedó en su memoria un puñado de momentos que se resistió a perder. Muchos lo vieron como un destino fatal. Se equivocaban; no pudo ser más que un regalo providencial: se acabaron los pesares, las noches de insomnio, los llantos ocultos… para retornar, con bravura, el piélago de su otrora lozanía.

    Hoy la busqué, sí, como mil veces hice durante toda mi existencia. La busqué porque ahora es mi océano el brumoso. Mi cuerpo está minado. Me ha tocado, también me ha tocado este mal que nos acecha, este virus que nos invade. Febril, obnubilada, exhausta y temerosa, le pregunté:

    —¿Ha llegado ya mi hora? ¿Se me pasó la vida también?

    Ella, aparentemente impasible, posó sus pupilas en las mías, buscó mis manos y las acarició con su habitual dulzura. Sin mediar palabra alguna, después de un tiempo indeterminado, su imagen se fue difuminando. De nuevo a solas, lejos de resultar defraudada, respiré profundamente aliviada. No importaba ya lo que pasara. Sabía que, me tocara o no traspasar el umbral, ese ser que me llevó en sus entrañas ¡aún me velaba!.

    Me gusta

  6. Dolores Martinez Romero 2 de enero de 2022 a 12:59 #

    El país donde mueren las flores
    El atardecer rojo se presentó ante los ojos de Santiago, creando una extraña combinación de colores entre el ocaso y los restos de vino amargo que todavía manchaban su camisa.
    Envidiaba la perfección del firmamento que le hacía sentirse el pecador más lascivo de la Tierra. Cansado de que el cielo le señalase con el dedo, continuó manteniendo el rumbo de sus pasos. Hasta que ante su mirada se alzó un hermoso jardín de rosas. Se detuvo a olerlas y admirarlas mientras, una mujer que vestía un kimono magenta le observaba sentada en un banco.
    Santiago tuvo la tentación de llevarse la flor a casa, pero en cuanto ese pensamiento atravesó su mente, la mujer se levantó dirigiéndose hacia él. Cuando estuvo a pocos centímetros se acercó con suavidad y acunó la cara del viejo Santiago entre sus tiernas manos.
    —Si arrancas las rosas se marchitarán. En cambio, si las riegas harán alarde de su libertad y crecerán siendo las flores más bellas del jardín.
    Santiago explotó en una catarsis de llanto comprendiendo que había estado anhelando el amor de forma errónea; al igual que quería hacer con la rosa, había hecho con todas las mujeres de los clubs de carretera que frecuentaba; olerlas, admirar su belleza e intentar arrancarles la libertad deseando ser su alguacil. Gracias a aquella mujer que parecía sacada de una poesía japonesa, Santiago tuvo una epifanía y experimentó su última transformación de futuro.
    Tomó el relevo de la extraña mujer del jardín y se ocupó de guardar las rosas, mimándoles y dándoles todo el amor que nunca supo dar a las mujeres que pasaron por sus brazos. Volvió a ver con claridad tras haber estado toda una vida cegado por las luces de neón.

    Me gusta

    • Quinde 19 de enero de 2022 a 21:22 #

      A #QUINDE LE GUSTA ESTE ESCRITO

      Me gusta

  7. ANNA FERRANDO 2 de enero de 2022 a 18:06 #

    Ácido para el óxido

    Cuando falleció la abuela María, los hijos acordaron inventariar los enseres de su casa de Bocairent.

    Hace más de diez años que Alejandra no está allí, y poner sus pies de nuevo sobre aquel suelo color langosta, es como hacer un viaje de regresión en el tiempo. Ve la mecedora de madera y rejilla junto al balcón, y puede percibir a su abuela balanceándose, con el olor a mandarina recién pelada en sus manos.
    – Toma, Alejandra- siente que le ofrece un gajo.
    Descubre la desvencijada estufa de gas. De niña temía que la bombona de butano fuese a estallar en cualquier momento.
    Como su pecho, ahora. A los nueve años era natural tener un corazón vulnerable. Pero a los cuarenta y cuatro, y tras tanto desamor, debiera tenerlo ya “forrado de baqueta”, como su abuela decía al referirse a la cara dura de su abuelo.
    – Abuela- le diría si pudiese escucharla-. No consigo la paz. Tengo el corazón lleno de llanto, que emana día tras día en un hilo de sofoco… como el vapor de una olla exprés que no cesa.
    Se sienta en el balancín de lado, con las piernas recogidas por los brazos.
    – He venido aquí contigo, pero no viajo ligero. Donde vaya, llevo como equipaje un peso de estructuras de hierro oxidado, sabor a sangre.
    – Debes tener paciencia contigo, hija- puede escuchar la voz de su abuela-. Por lo menos, la misma que tienes con todos esos moniatos a los que dejas entrar en tus costillas. Y quédate. Yo te meceré. Y una mañana, de repente, te sentirás despreocupada y feliz al corretear por el corral.

    Pasados unos minutos, Alejandra se incorpora con decisión. Si se lo permiten, vivirá en la casa de Bocairent una temporada.

    Me gusta

    • Duna22 26 de enero de 2022 a 12:27 #

      Doy mi voto a «Ácido para el óxido», de Anna Ferrando

      Me gusta

  8. Sara Amago 3 de enero de 2022 a 10:53 #

    Entre sonidos discordantes y ametralladoras que estremecen la tierra sobre la que se apoyan, resguardo mi cuerpo a buen recaudo, a la sombra de un cerezo. Y aunque este, no puede protegerme de las bombas y las balas enemigas, al menos lo hace del acuciante sol de la estepa andaluza. Agotado por el combate y la desdicha, dejo correr mi cuerpo sobre el árbol que hace un momento me ha sostenido erguido, bañando a su paso, el oscurecido tronco con un líquido semejante a un vino amargo. Y ahora, cuando mis ropajes se han vuelto un kimono magenta, y mis fuerzas no soportan otro esfuerzo mayor que el de pensar, empiezo a recordar quién soy, o mejor dicho, quién querría haber sido. Pues antes de que el atardecer rojo se cerniera sobre mí, y ante una muerte más o menos inminente, caigo en el hecho de que desde siempre me he sentido alienado. Fuera de sí y con la misma pregunta rondándome día y noche: ¿He sido realmente quien he querido ser?. En el preciso momento en el que estoy, tumbado sobre una tierra húmeda y afligido por el abrupto que nace de mi camisa, fruto de la metralla; puedo decir que no. Puedo reconocer que mi existencia seguía caminos conocidos, que el trayecto que recorro no es capricho de una conciencia propia y que mi vida bien podría haber sido guiada por las hábiles manos de un titiritero. Pero ahora, a escasos momentos de ser llevado en barca por Caronte, deseo que al menos, las miasmas que broten de mi cuerpo , tomen rumbo propio, y puedan gozar de la asertividad que en vida no pude poseer.

    Me gusta

  9. Julio Viernes 4 de enero de 2022 a 9:19 #

    LA GALAXIA DEL GALLO

    Julio Viernes

    Diario de a bordo. Nave Environment. Capitán Luca Zabala. Entrada número dos mil trescientos catorce. Fecha 4 de enero del año 2922. Continuamos con la misión “Semillas” de la Unión de Pueblos Libres para la búsqueda de entornos propicios para el cultivo de vegetales.

    Desde la última entrada del diario, la nave ha visitado siete planetas que cumplían los criterios establecidos por el Mando General en el sector exterior de la Galaxia del Gallo. El agujero negro supermasivo continúa emitiendo pulsos de rayos gamma con una coloración violeta. Mientras siga expulsando tal cantidad de radiación será imposible visitar los planetas del sector central.

    Seguimos teniendo problemas para encontrar localizaciones que cumplan con el criterio de búsqueda GN26. No podemos probar la nueva remesa de semillas con base genética de corazón de amatista. Los planetas explorados tienen todos base geológica de litio que hace inviable la biotecnología que queremos testar.

    Los escudos de radiación de la nave se mantienen estables después del último incidente. La reparación de los sistemas avanza satisfactoriamente.

    Los tripulantes E239 y E158 se mantienen confinados en la enfermería. Físicamente no parecen tener daños importantes salvo los problemas referidos en el nervio óptico registrados en entradas anteriores del diario. A nivel mental presentan problemas serios por la radiación. Siguen describiendo sus recuerdos como “pensamientos añiles”, claramente influenciados por el color del rayo gamma que alcanzó la nave. No muestran signos de mejoría. Con fecha de ayer, solicitamos evacuación médica de los dos tripulantes.

    Quedan suministros en la bodega para tres meses. Si no conseguimos un planeta viable para la siembra de la nueva remesas de semillas en el próximo mes, solicitaremos abastecimiento de alimentos a la base.

    En espera de mejores noticias que registrar, cierro anotación del diario de a bordo. Capitán Luca Zabala.

    Me gusta

    • Daniel Martí de Veses 18 de enero de 2022 a 13:22 #

      Pedro Ximénez vota por Julio Viernes

      Me gusta

  10. Martín 4 de enero de 2022 a 10:40 #

    Te lo preguntas?
    Eras solo proyecto humano, cuando ya sentías, fundido en las entrañas de tu madre, la calidez del hogar, el más íntimo que hay, el más puro. Solo tú y ella, en un atardecer rojo constante. En las ecografías hasta se te ve reír de placer. Difícil adjetivar esa sensación.
    Ya eres niño. Lo tienes todo por descubrir. Es la edad de la creatividad y de las preguntas. ¡ Cuántos NO artististas hay porque se les cortó seguir dando rienda suelta a su imaginación cuando se les acabó la niñez ¡.
    De repente, te encuentras con un yo al que no conoces. Es tu adolescencia. Sientes escalofríos y calor al mismo tiempo y el corazón se te acelera cuando ves a la chica que te gusta. En la cama, tu cuerpo descubre la sexualidad pensando en ella. Lo que antes te parecía divertido, ahora lo ves ridículo, avergonzante. Empiezas a adquirir obligaciones y responsabilidades que antes no tenías. Piensas como adulto y te desconcierta. Te resistes a hacerte mayor. ¡ Amigo mío ¡ , es lo que diríamos – experimentar una transformación en el futuro próximo – .
    Preparado para gozar, también para sufrir, para aguantar prejuicios, cobardías, celos y manipulaciones; esas que nos hacen sentir alienados. Te revelas, rechazas «lo correcto», porque ¿quién lo decide?, ¿la educación?: Palabra manoseada, aprovechada y prostituida como comodín por los poderes, tanto gubernamentales como fácticos.
    Pero tu estás por encima de todo eso y buscas la perfección. Tu vida será diferente al resto. Harás lo que la mayoría no hacen, serás como nadie lo es. Vivirás en la positividad y felicidad porque eres inteligente y sabes elegir. Permaneces concentrado en conseguirlo.
    ¡Muy bien¡, pero… asómate al otro lado de tu frágil pared y también vivirás la traición, la ofensa, el desprecio, la ruina, con la muerte y puede que hasta de tu ser más querido y anhelarás profundamente el amor. Te invadirá la tristeza y la ausencia de felicidad y no te reconocerás. No entraba en tus planes.
    Pero eres fuerte y estás hecho de millones de conexiones.
    – Has encontrado la respuesta
    – LA EMOCIÓN DE EXISTIR – ( y este es el título de mi relato )

    Me gusta

  11. Nova 4 de enero de 2022 a 15:21 #

    Atardecer Rojo

    Vestida con un kimono magenta aguardaba la llegada de quien debía ser su ejecutor. Había colocado farolillos por todo el establecimiento porque, si debía morir aquella noche, quería sentirse cerca de casa y las luces reflectándose en las paredes era lo más parecido a su verdadero hogar.

    Cuando Hebi entró en la única estancia del pequeño gimnasio oriental lo halló todo en penumbra. Al ser el último primogénito de una honorable estirpe de guerreros no entendía porque sus ancestros querían convertirlo en asesino. Aquel era el termino correcto; por mucho que lo adornasen con la palabra honor, lo habían enviado para matar a un hombre a sangre fría. Las ordenes eran claras y por ello debía permanecer concentrado: mantener el rumbo. Nunca perderlo. Parpadeó al vislumbrar un cuerpo femenino. ‹‹¿En serio ese cabrón era capaz de intercambiarse por su hija?››. Se sintió alienado al comprender el cruel giro de los acontecimientos. Pero a ella no podía arrebatarle la juventud, tan solo era una joven de delicada piel y dulce olor a cerezas que no merecía morir bajo su katana.
    No debía renunciar a su herencia pero al estar frente a ella comprendió que su arma no teñiría de horror otro atardecer rojo.

    Me gusta

    • No_me_conoces 25 de enero de 2022 a 14:03 #

      No_me_conoces vota por Nova

      Me gusta

  12. lenteCentrífuga 5 de enero de 2022 a 11:44 #

    El laberinto de la victoria
    Otra vez me despierto con el recuerdo de lo que estaba soñando: yo en lo más alto del podio. Aún no tengo el dinero para poder inscribirme, pero eso no va a evitar mantener mi rumbo y afrontar otro día de sufrimiento para alcanzar el premio.
    -Mi amor, ¿por qué no te preparas las cosas el día anterior? Me paso la noche en vela por los niños, y ahora que duermen, me despiertas tú.
    -Qué poco me valoras… Me tengo que acostar justo después del paseo nocturno. Y el rato para prepararme de ahora, me viene perfecto para despejarme.
    Tras superar el duro día, llego a casa deseando que mis hijos estén dormidos, de modo que pueda completar mi plan de entrenamiento. Y así es, al entrar en casa escucho el silencio que tanto ansiaba. Pero no solo eso, rápidamente veo en el suelo un sobre que me apresuro a abrir… ¡El dorsal para la carrera! Acompañado de una extraña nota.
    “Veo al hámster con nariz de payaso y cara de haber tomado un vino amargo”
    Ni sé qué significa, ni quién me lo ha podido regalar, pero no me importa, se ha hecho justicia.

    -¡Atención! Arnau se para. ¿Pero qué está pasando? Llora desconsolado, y se quita el dorsal cuando marchaba primero y sin ninguna dolencia física aparente.
    Perplejos, frente al televisor, toda su familia, a excepción de su abuela, se miraba sin entender qué acababa de ocurrir. Ella a los pocos minutos recibió su llamada.
    -¡Iaia perdóname! ¡He sido un imbécil! – gritó al escuchar que el teléfono se descolgaba.
    -Tranquilo cariño. Discúlpame tú a mí – dijo muy sosegada -. No quería que te dieras cuenta del mensaje en medio de la competición.
    -No, no, no, qué monstruo he creado… – nada le podía consolar.
    -Los días se suceden, tales como los giros de una rueda que somete al hámster. De esa forma, la mayor victoria será poder salir de la misma. Abstraerse del rodar, y tratar de entender si la dirección que ha tomado es la que quiere, o necesita cambiarla cuando vuelva a entrar.
    -Principio básico del ideario de un nieto y su amada abuela, 2003 –terminó él, interrumpiéndola, ya con una voz más calmada.
    -Así es, por lo que hoy nos hemos llevado el mayor triunfo de estos últimos años. Vuelve cuánto antes y celebrémoslo sentados viendo un atardecer rojo de los nuestros.

    Me gusta

  13. Pedro Ximénez 5 de enero de 2022 a 13:10 #

    Hágase tu voluntad

    Marcos abrió un Uvas de la Rabia de 1999 para celebrar la portada del Time.

    —¿Quién te iba a decir a ti que serías la culpable? O sea, me paso la vida entre fogones y los egos de toda esta panda de hijos de puta con ínfulas, abro este localazo, me gasto en ponerlo guapo lo mismito que dos Calatravas, monto una carta del copón ¡y nada! Meto “Tarta de arándanos de la abuela”, y ¡pam! Mejor restaurante del mundo. ¿Pero quién te has creído que eres? ¡Que eres una jodida receta de tía maruja! Mejor restaurante del mundo…

    Obviamente nadie contestó. El trozo de tarta lo único que hizo es seguir maridando fantásticamente con aquel vino mientras el chef del año vaciaba la botella mientras seguía dialogando con el postre.

    — Escucha esto: “Un chute de honestidad. El lavado de cara que necesitaba la nueva cocina mediterránea”. O sea, ¿tú mediterránea? Sí, frutos del bosque bajo, ¡no te jode! Que si un volantazo valiente en el panorama gastronómico internacional… que si maravillosa carta coronada por… que si local espectacular al servicio de… que si unos vinos que giran en torno a… que si blablablablablablá. Mira, vamos a ver cómo maridamos un Corazón de Amatista de 1966. A ver si también está al servicio de Su Majestad.
    Descorchó la botella más cara que se había abierto en su local y la bebió a morro justo después de darle otro bocado al trozo de tarta más famoso del mundo. Miró hacia el techo saboreando el vino. Cerró los ojos y dejó la botella sobre la mesa de cristal.

    —Sea pues. Hágase tu voluntad. ¡He aquí tu jodido siervo! ¡Que sea este fruto de mi sangre derramada en mi garganta por tu gloria eterna! Tu triunfo es mi triunfo. Tu cielo, el mío. ¡Tu trono, la cumbre del sudor del hombre mediterráneo deconstruído.
    Arrodillado ante el plato, dio otro largo trago al caldo de coleccionista mientras los primeros rayos de sol tocaban su cara de precoma etílico.

    —¿Entramos ya?
    —¡Deja, deja! Vamos a dormir un rato y ya vendremos a levantarlo mañana. Estamos a una resaca de que se le acabe el berrinche a este.
    —Está jodidamente buena, tía.
    —Lo mejor que he probado en mi vida.

    Me gusta

    • IRIS FLOWERS 30 de enero de 2022 a 19:03 #

      Soy Iris FLOWERS y mi voto es para Pedro Ximénez con el título: Hágase tu voluntad

      Me gusta

  14. Pocahontas 5 de enero de 2022 a 21:12 #

    Cada momento de mi vida es un regalo que no puedo cuantificar en tiempo, sino más bien en gratitud.
    Agradezco el amor profundo que siento por mi familia, mis amigos y sobretodo por mi mismo.
    De no ser así, mi vida carecería de sentido. Ya que, el amor, es el motor que me impulsa.
    Se acerca la Navidad y es tiempo de pensar en los demás, en ese amor incondicional que nos hace tan humanos.
    La ilusión es algo que se siente, se vive y se nota cuando toda esa alegría nos inunda.
    Tengo que reconocer que no todo es agradable, hay algo en concreto que se me atraganta.
    Me refiero a esas «uvas de la rabia» que precisamente llamo así porque los malditos huesos que llevan en su interior siempre hacen que me atragante.
    Por otro lado debo decir que esto son solo pensamientos añiles que me trasladan a esa época de cuando era niño y esperaba ansioso en mi habitación a que llegaran los Reyes Magos y cuando salía y veía todo el salón lleno de regalos y globos me invadía una inmensa sensación de felicidad que me penetraba en el cuerpo y me daba calor como un rayo violeta.

    Me gusta

  15. Brújula 5 de enero de 2022 a 23:48 #

    Me tatué una brújula en el antebrazo izquierdo para recordarme que debía mantener el rumbo de mi vida. Anoche soñé que su aguja ya no señalaba al norte ni a ningún sitio, había desaparecido. Me tocaba la piel buscándola, me rascaba sin comprender qué había pasado hasta que desperté. Encendí la luz y comprobé que el tatuaje estaba intacto, tal y como fue dibujado hace 5 años. Y miré hacia ti, inocente dormido en nuestra cama.

    Voy a dejarte. 

    Nos queremos, pero no somos piezas de cartón que se puedan recortar para encajar en el puzzle del otro. Cuanto más nos conocemos, más aristas percibimos.

    Durante unos meses tuvimos prisa por compartir casa, sábanas y costumbres. Sin embargo, supongo que te has dado cuenta, a nuestras prendas les cuesta mezclarse en los armarios; los cuadros están torcidos o rectos según quién de los dos pasa a su lado; no me apetece tu cerveza y mi vermú te resulta un vino amargo, cariño.

    El perfume de color rosa pálido y con olor a cerezas que me regalaste sigue en su caja. No es para mí, y tampoco lo es contemplar contigo estática un atardecer rojo. He intentado evitar congelarme en tus rutinas y, siendo honesta, creo que he agudizado mis manías solo para que te molestaran. Lo siento.

    Quiero vivir como quiero. Ahora mismo tengo envidia del aire que entra y sale de una caracola para robarle el sonido del mar, del corredor que decide cambiar de dirección a cien pasos de la meta y hasta de la jugadora de casino.

    Nadie dijo que la libertad fuera sensata.

    Me gusta

    • Luz Roja 18 de enero de 2022 a 19:37 #

      Doy mi voto a Brújula

      Me gusta

    • escorpion 19 de enero de 2022 a 22:07 #

      me gusta

      Me gusta

    • Anónimo 1 22 de enero de 2022 a 13:20 #

      Anónimo 1 vota a favor de Brújula

      Me gusta

    • Sofía 30 de enero de 2022 a 18:02 #

      Yo Sofía doy mi voto a Brújula.

      Me gusta

  16. Nina Blues 6 de enero de 2022 a 0:53 #

    17 de enero. O lunes azul, tal y como lo llaman los americanos. Nunca dejará de hacerme gracia que vean oportunidades de marketing en todo lo que les rodea. Hasta para el que, supuestamente, es el día más triste del año.

    Sin embargo, yo no me siento triste en absoluto.
    Al contrario, la adrenalina corre por mis venas, soltando chispas a través de mis extremidades. Estoy más llena de vida que nunca.
    Y no soy la única.
    La ciudad que nunca duerme se encuentra en plena ebullición, o eso puedo vislumbrar desde mi ventana abierta al cielo.
    Contrastando con ese azul con tintes pomelo, puedo ver las luces destellando desde las ventanas de todos y cada uno de los edificios. Los cláxones de los coches. Las voces. Los maullidos de los gatos del barrio. De lejos incluso se oye una sirena.

    Suspiro. Mi definición de paraíso.

    En el tejado del edificio de enfrente hay un enorme cartel publicitario que reza: Sé un corazón valiente, pasa a la acción con entusiasmo.
    Por su aspecto parece que lleva años allí. Es tan tan grande que incluso cuando estoy tumbada en la cama, lo veo a través de mi ventana.
    Pensándolo bien, es lo primero que veo cuando me despierto y lo último justo antes de quedarme dormida. Y me encanta.

    Así me siento yo.
    Como un corazón valiente, libre y soñador. Un alma que deja atrás sus raíces, su familia, e incluso su ser. Que atraviesa de un plumazo el océano brumoso y aterriza en la otra punta del planeta, dispuesta a encontrarse. O reencontrarse.

    Mientras me pierdo entre mis pensamientos, un vecino comienza a tocar una melodía de jazz con lo que parece un saxofón.
    Cierro los ojos. Saboreo el momento.

    Acabo de mudarme a una ciudad enorme, en la que no conozco a nadie.
    Y, sin embargo, por primera vez me siento en casa.

    Me gusta

    • Brújula 18 de enero de 2022 a 20:06 #

      Yo, Brújula, doy mi voto a Nina Blues.

      Me gusta

  17. IRIS FLOWERS 6 de enero de 2022 a 10:57 #

    TÍTULO: LAS ESQUINAS DEL INFIERNO.
    Mi mente no acepta la actitud de algunas personas; comen uvas de la rabia para mirarnos con odio, y, tienen pensamientos añiles para escupirnos con sus palabras.
    Viendo sus rostros te muestran las esquinas del infierno, pero no caeremos derrotados.
    Hay que cruzar los puentes: es el momento de la sanación, la sanación, la unión, la reparación y la liberación; mi corazón de amatista reflejado por un rayo violeta, me hace imaginar que voy volando el cielo con alas plateadas, con nubes de paz y felicidad, regalando sonrisas a todo el mundo, soñando sólo con la idea de que el rencor pueda desaparecer.

    Me gusta

  18. Quinde 6 de enero de 2022 a 15:10 #

    Título: Crónicas de nubes sin tinto

    Esa fue la última noche que pasé bajo una luna de tinte mezquino, estaba frente a aquel ventanal sin cristales empañados al que detestaba por dejarme ver su carisma moribundo y la decoración de barrotes que impiden los saltos de la inconciencia.

    En las tardes, antes de tener ausencia de luz y rayos violetas, me veía levitando en la misma baldosa sin color que amarraba y atizaba mi obsesión por el horizonte, era como si a través de mi cuerpo se absorbiera la palidez del propio cuerpo celeste vigilante y la de un piso corroído por el tiempo.

    Sin embargo, una de esas tardes fui interrumpido, y mis ojos dejaron de parpadear, y la lectura de una revista sin palabras que tenía para evitarme el esfuerzo de leer, se inmoló por la hipnotizante aparición mojada y transpirante de una mujer desnuda que me miraba desde el edificio de enfrente.

    Como contexto vale mencionar, que antes de vivir en el quinto piso de un edificio viejo y nauseabundo, tenía una vida hermitañezca en una joven cabaña en las montañas; creo que la soledad y el alcohol que yo mismo destilaba en la cocina me habían adulterado los sentidos; la combinación de estos escenarios flameados por la imagen demencialmente sugestiva de senos intangibles e inundantes, piernas estremecidas por el frío de la tarde y labios recitando palabras irreconocibles y sin sonido, me arrebató el control del tiempo y el de mis manos que retorcían sin parar, los pliegos de árboles muertos que además se borraban y exprimían como uvas de rabia, entre un síndrome de dedos sudorosos.

    Esa tarde de pensamientos añiles reveló una visión diáfana de un fragmento de mi conciencia, y por un instante, a esa esquirla predictiva la llamé Emmilia; creo que tenía todas las cualidades, aunque debo confesar que ignoro si ese nombre tenga significado alguno.

    Durante toda la noche nos miramos, tomamos café sin agua y hablamos perdidos en el tiempo.

    Para terminar, creo que mi nombre sigue apareciendo en los periódicos y mis huellas, en la baldosa pálida de ese quinto piso.

    Me gusta

    • almaviva8 22 de enero de 2022 a 16:39 #

      Yo almaviva8 voto a Quinde.

      Me gusta

  19. almaviva8 6 de enero de 2022 a 17:43 #

    EL PASO DEL TIEMPO
    Mientras acercaba la cuchara hacia mis labios me preguntaba lo efímero que es el tiempo. Un valor intangible que no se puede controlar, palpar ni tan siquiera atrapar entre las manos. Recordaba aquellos momentos donde solía disfrutar del pastel de arándanos que con tanto mimo preparaba mi abuelo. Pensamientos añiles que me emocionaban. Me recordaban a aquel niño que de nada tenía que preocuparse. La belleza de la vida era mi mejor pasatiempo.

    Siento gratitud con el presente, un amor incondicional a mi yo actual y hacia los seres que me acompañan en cada uno de mis pasos. Tengo planes de futuro que me llenan profundamente. La abundancia de las comunidades que me rodean es una de mis mayores ilusiones. En cada una de mis acciones dirigidas hacia los pueblos noto como si ese rayo de luz violeta estuviera todavía presente. Mi abuelo y otros muchos apasionados por el crecimiento crearon un código no escrito de amor profundo. Líderes de corazón, amantes de la tierra y de sus gentes.

    Una vez terminadas las uvas levanté la cabeza hacia el retrato de mi abuelo. Aún fallecido conseguía inspirarme y así, me levantaba cada mañana con la ilusión de trabajar por la prosperidad de las comunidades. Me sentía agradecido por compartir con él una de sus grandes pasiones.

    Puede que ahora un cielo distinto nos separe pero cada atardecer luce teñido con tu nombre.

    Me gusta

  20. Selina 6 de enero de 2022 a 19:18 #

    ‘Un vino más’
    Kimono magenta y cabello recogido, así es como te gustaba que yo fuese para nuestros íntimos paseos. Y un día más, a pesar de ya no estar tú, quise repetir aquella indumentaria. La arena se deslizaba entre mis dedos descalzos, estaba caliente aunque aún no era verano. De pronto, miré hacia el horizonte; se intuía la fuerte tormenta que como cada tarde, caía desde hacia ya seis días. Todo ocurría igual desde el día que te fuiste, todo intacto, como una película que se rebobina una y otra vez y que jamás cambia.
    Margo Channing, Holly Golightly, Eva Lovelace… y Marilyn, la mejor interpretación de Norma. Todos aquellos nombres a los que se les dio vida, personajes de un mundo ficticio en el que nos sumergíamos cada noche para llorar, reír y soñar. Después solo me quedó ese entrañable recuerdo en el que me recreaba mientras paseaba por nuestra playa.
    -¿Lo recuerdas Jack?-me repetía una y otra vez a mí misma. Te fuiste como un día se fueron sus intérpretes, pero al igual que me decías que la eterna luz de aquellas, nuestras estrellas del cine, jamás se apagaría, la tuya descubrí que tampoco.
    -Jack, ¿recuerdas como debatíamos sobre el cosmos, sobre su creatividad y vastedad? Lo comparábamos con el gran universo cinematográfico que tanto nos apasionaba y que jamás moriría. No fue hasta después de tu marcha que me di cuenta y empecé a compararlo también contigo.
    Aquel atardecer rojo comenzó, cada vez más rápido, a tornarse en un gris intenso; la lluvia ya estaba a punto de caer. Con ese cielo ya plomizo sobre mí, descorché nuestra botella sobre la arena para repetir el que era nuestro ritual: noches frente al mar bebiendo lo que después de tu marcha me resultó un vino amargo que me quemaba, con ese toque de olor a cerezas que tiempo atrás disfruté, para luego convertirse en un insípido rito forzoso que repetía para sentirme cerca de ti.
    Te fuiste, sí, pero el recuerdo que dejaste en mí perdurará como la imagen de nuestras estrellas del cine.

    Me gusta

  21. Neura 6 de enero de 2022 a 20:11 #

    Aquel arbóreo dragón, de majestuoso tamaño, había desarrollado un amor químico hacia su dueño. Un árbol cítrico que se convirtió en una bestia de compleja cromatía, verde en su esencia, y de cuyas fauces emanaba un intenso olor a mandarina que envolvía todo su reino, el jardín de aquel viejo.

    Ese señor, natural en todos los significados que la palabra alberga, había enseñado a su hija a criar al dragón y su paraíso vegetal. Nuria se llamaba, quien con su padre había aprendido todas las artes del cuidado de las criaturas dependientes. Sin embargo, el día en que su padre se convirtió en cenizas, descubrió que no le había enseñado a querer a todo tipo de vegetales.

    Desde que su madre perdió el don del habla por su avanzada demencia, ella comenzó a imaginar al dragón ardiendo. Le aterraba y le atraía esa imagen tanto como el fuego que quemaría sus lazos maternales. Pero de alguna manera, la naturaleza de un dragón es flamígera y la humana, mortal. Ese conflictivo consuelo comenzó a despertar al somnoliento monstruo que Nuria albergaba en su interior.

    Aquello que solo podía acontecer en una tarde naranja… sucedió. El dragón del jardín habló con aquella criatura a través de los oídos de Nuria, mientras ella descansaba en reposo en la quietud de su columna vertebral. Fue entonces cuando el engañoso dragón disfrazado de árbol consiguió despertar a aquel monstruo de su pesado letargo. Y Y este despertó, sediento del mismo fuego con el que llevaría a cabo su demoníaco bautismo; en ese mismo suelo color langosta del que brotaron las raíces de ambos dragones.

    Entonces, y solo así, el dragón del jardín estuvo completo. Por fin recuperó sus órganos productores de fuego, que resultaron ser las bombonas de butano escondidas en el cobertizo que esperaban ansiosas ese preciso momento. Ese momento en que Nuria las colocaba en perfecta simetría alrededor del tronco del dragón.

    Mientras Nuria finalizaba los preparativos del incendio, su madre se encontraba encerrada, en lo que sabía, sería una prisión infernal. Otra vez, viendo esa expresión en ella, una que rezaba por olvidar. Siendo aún una niña aparentemente inocente, su rostro se tiñó de un deseo perturbador viendo sus muñecas arder con la misma normalidad con la que cualquier infanta juega a las casitas. No pudo hacer otra cosa que callar, involuntariamente, una vez más.

    Nuria y aquel dragón volaron libres mientras se quitaban las cadenas que oprimían su verdadera naturaleza. Porque un monstruo con coraza sigue siendo un monstruo, pero con más carga. Eso pensó Nuria para acallar la leve culpabilidad que afloró por asesinar a su madre, el último fruto de aquel desdichado jardín. Un monstruo es un monstruo. Y un árbol es un árbol, al fin y al cabo.

    Me gusta

  22. Luz Roja 6 de enero de 2022 a 20:13 #

    Siempre hueles a dolor, pero hoy es diferente.
    Hoy hueles a menta esperanza, a árbol tras la lluvia.
    Sueles aparecer vestido de tragedia y frío, mas hoy vistes de olor a mandarina, de un color naranja que viene acompañado de alegría y pasión.
    Te duele el orgullo y te duele el desamor.
    Pero gracias a ti hoy llueve fragancia de amor propio, de aceptación.
    Empezaste siendo más negro que la muerte y hoy repartes sonrisas que te abrazan como perros de peluche.
    Has cambiado.
    Hazlo siempre.

    Me gusta

  23. No_me_conoces 7 de enero de 2022 a 0:26 #

    Es la primera Navidad que Sol y yo pasamos en esta casa de campo, excesivamente grande y opulenta para tan escasa concurrencia.

    Los altos techos te hacen sentir un Hobbit de la Comarca, tan diminuto e insignificante que duele respirar. Me cuesta permanecer concentrado con tanto silencio a mi alrededor puesto que siempre me gustó el bullicioso devenir de la vida en la ciudad: salir a tomar unas copas con los chicos y pedir un vino, amargo elixir de Dioses, para camelarme a alguna chicuela; ir a los recreativos y perder jugando al billar; bailar hasta caer rendido en una cama ajena y desconocida; correr, volar y perder de vista a aquel madero que nos la tenía jurada…

    Todos los recuerdos se desvanecen, como el sol en este atardecer rojo, tan precioso e inalcanzable como las imágenes de mi juventud, pasado que ya nunca vuelve a visitarme.

    Sole se ha vestido de gala para la ocasión luciendo su ajado kimono magenta. Pareciera que ha capturado con su cinturón de seda los últimos rayos del llameante Astro Rey y el rubor de sus mejillas hace juego con él. Su pelo recogido en un moño bajo con algún mechón rebelde de la pelirroja cabellera intentando escapar. El toque son esos tacones, rojos de envidia e imposibles de escalar.

    Hoy juntos brindaremos por la Navidad. Al terminar dejaré volar a mi Soledad para que no me acompañe en este último salto. Sonreiré a mi amiga desde lo alto y agradeceré su compañía, derramaré una única lágrima y partiré de este mundo como llegué, casi sin avisar.

    Me gusta

  24. Esmeralda Aracena 7 de enero de 2022 a 0:35 #

    REGRESO A CADAQUÉS

    Hoy vuelvo a Cadaqués. En un afán por permanecer concentrada, mantener el rumbo, dirijo mi automóvil hacia esa pequeña localidad de Girona, donde fui tan feliz, contigo. Camino por el Paseo Marítimo, más bello quizá en esta época del año que en el estío.
    El aire, con olor a sal, corta mi cara como un cuchillo afilado. Las pequeñas casas blancas forman un conjunto que se asemeja a una hermosa postal publicitaria. El prodigio es más patente en el atardecer rojo. Conmovedor para cualquiera. Pero yo solo siento melancolía.
    El pulso se me acelera al ver de nuevo la iglesia de Santa María, tan blanca como las casas, como la espuma de las olas que rompen en la playa, como tu sonrisa. El frío penetra hasta los huesos, reconforta y me hace sentir viva. A pesar de todo. A pesar de tu ausencia.
    Cadaqués y sus pequeñas barcas de pesca, que duermen ahora en la Playa Grande, me recuerdan nuestros cuerpos entre ellas, en la arena caliente, en noches tibias. Como adolescentes que se esconden de sus padres.
    Recorro el casco histórico, cuyas piedras, extraídas de la orilla del mar, alfombran las estrechas calles. Me detengo a tomar una copa en nuestro restaurante preferido. Vino amargo, que tanto nos gustaba, buen compañero para mis solitarias tardes.
    Ahora, mientras la luna empieza a asomarse desafiante sobre las aguas tranquilas, veo la imagen de tus ojos, tu boca, tu piel dorada. Puedo sentir el olor a cerezas en tu cabello aquella noche en el Faro de Cala Nans. Tú lo encontrabas misterioso, a mí me pareció un lugar triste y abandonado.
    Hoy vuelvo a Cadaqués y creo que es el mejor sitio para vivir. Tal vez por eso lo elegiste para morir.

    Le gusta a 1 persona

  25. Nora 7 de enero de 2022 a 17:45 #

    CORAZÓN VALIENTE

    Corazón valiente, corazón salvaje, no existe poder en el mundo que tu coraje entierre. Chispas de luz divina irradia tu aura protegiendo tu sed. Sed de conocimiento, de verdad, sed de amor, declara el alma encerrada en el mundo de la ignorancia.
    Palabras huecas, hechos vacíos llenan la vida de un humor perverso.
    Tacto celeste, canto de ángeles, necesita la mente para armonizarse.
    Las aves en su vuelo inquieto dan avisos de una paz agonizante, que los ojos no ven, pero que el corazón siente.
    Océano brumoso que todo lo envuelves, encierra el mal en el fondo de tu vientre. Que no escape, que no hiera a nadie.
    Lunes de azul, amanece despejado. La paz es un regalo. El discernimiento un trabajo.
    Ventana abierta al cielo tan grande como el alma, nadie puede cerrarla. Es el canto de los pájaros con los cuales Dios habla.

    Me gusta

    • Esmeralda Aracena 25 de enero de 2022 a 21:07 #

      Doy mi voto a Corazón Valiente

      Me gusta

  26. Maribel 20 de enero de 2022 a 11:42 #

    Escorpión

    Me gusta

  27. Sara Amago 20 de enero de 2022 a 15:36 #

    Mi voto es para «escorpion»

    Me gusta

  28. Julio Viernes 20 de enero de 2022 a 21:15 #

    Julio Viernes vota por Pedro Ximenez

    Me gusta

  29. Nora 22 de enero de 2022 a 19:09 #

    YO NORA, DOY MI VOTO A: ESMERALDA ARACENA

    Me gusta

Trackbacks/Pingbacks

  1. El arco de transformación de los personajes | Luna de papel :: Talleres Literarios en Valencia - 12 de diciembre de 2021

    […] de LIBRO VUELA LIBRE acaba de llegar la primera tanda de seres de ficción que nos inspirará los juegos de escritura de la clave AT […]

    Me gusta

  2. Juegos de escritura, actividades de la clave 93 — Luna de papel :: Talleres Literarios en Valencia – Luna Amor - 17 de marzo de 2022

    […] Juegos de escritura, actividades de la clave 93 — Luna de papel :: Talleres Literarios en Valencia […]

    Me gusta

  3. Juegos de escritura, actividades de la clave 93 — Luna de papel :: Talleres Literarios en Valencia – Luna Olvera - 24 de marzo de 2022

    […] Juegos de escritura, actividades de la clave 93 — Luna de papel :: Talleres Literarios en Valencia […]

    Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: