Archivo | Escritura creativa Valencia RSS feed for this section

Ejercicios de atmósfera literaria. Clave de escritura T85

9 Jun Ejercicios de atmósfera literaria en el taller de escritura creativa en Valencia de Libro Vuela Libre

Los ejercicios de atmósfera literaria de la clave T85 acaban de llegar al taller de escritura de Libro Vuela Libre a través de cinco carpetas y cinco códigos de colores que acompañan a las propuestas de creación literaria de nuestro siguiente bloque.

Después de realizar los ejercicios en curso para organizar los capítulos de la novela y para trabajar la creatividad del escritor, visita las siguientes carpetas de colores y sigue las instrucciones de tu grupo de escritura.

Materiales complementarios de los ejercicios de atmósfera de la clave T85:

1. Ejercicios de atmósfera de la clave T85 en el taller de escritura de LIBRO VUELA LIBRE. Carpeta verde lima

Texto 1: El sol se filtraba entre las hojas, dibujando patrones dorados en el suelo cubierto de musgo. El aire olía a tierra húmeda y flores silvestres, y el canto de los pájaros se mezclaba con el murmullo de un arroyo cercano. Cada paso sobre la hojarasca era un susurro suave, como si el bosque acogiera a los visitantes con una caricia.

Texto 2: Las ramas se entrelazaban como dedos huesudos, bloqueando la luz y sumiendo el bosque en una penumbra sofocante. El aire estaba inmóvil, cargado de un olor a humedad y podredumbre. No había pájaros, solo el crujido de hojas secas bajo los pies, un sonido demasiado fuerte en el silencio absoluto. Algo parecía observar desde la espesura, aunque no había nadie allí.

2. Ejercicios de atmósfera de la clave T85 en el taller de escritura de LIBRO VUELA LIBRE. Carpeta lila

Texto 1: El vapor de la locomotora flotaba en el aire, difuminando los colores del atardecer. La gente iba y venía con maletas en la mano, algunos abrazándose antes de partir, otros esperando con sonrisas ansiosas. El sonido de los trenes al llegar era un eco familiar, una promesa de nuevos destinos. Un niño agitaba la mano desde la ventana, despidiéndose con alegría.

Texto 2: El andén estaba casi vacío, salvo por un par de figuras envueltas en abrigos gastados. El reloj de la estación marcaba las horas con un tic-tac monótono, indiferente al tiempo que pasaba. Un tren llegó, pero nadie bajó. El viento arrastró un periódico viejo por el suelo, sus páginas crujieron como un susurro olvidado. Nadie esperaba a nadie.

3. Ejercicios de atmósfera de la clave T85 en el taller de escritura de LIBRO VUELA LIBRE. Carpeta verde cian

Texto 1: El polvo flotaba en el aire como motas doradas atrapadas en la luz que entraba por las ventanas rotas. Los muebles cubiertos con sábanas parecían fantasmas de otro tiempo, pero no había nada siniestro en ellos, solo recuerdos dormidos. En la chimenea aún quedaban restos de madera quemada, como si alguien hubiera partido con prisa pero con la intención de volver.

Texto 2: Las paredes estaban cubiertas de grietas que parecían venas oscuras recorriendo la madera podrida. El aire olía a humedad y encierro, y cada paso sobre el suelo provocaba un crujido que resonaba demasiado fuerte en el silencio. Las sombras se alargaban en los rincones, moviéndose con cada parpadeo. Algo en la casa parecía estar esperando.

Texto 1: El aroma a café recién molido flotaba en el aire, envolviendo a los clientes en una calidez reconfortante. La luz dorada de la tarde se filtraba por los ventanales, tiñendo las mesas de un resplandor suave. El murmullo de conversaciones y el tintineo de cucharas contra la porcelana creaban una sinfonía tranquila. En la esquina, una anciana sonreía mientras removía su té, como si cada sorbo fuera un pequeño placer secreto.

Texto 2: El café tenía un olor demasiado fuerte, casi amargo, como si algo se hubiera quemado. La luz de los ventanales era pálida, enfermiza, proyectando sombras alargadas sobre las mesas vacías. El silencio era denso, roto solo por el goteo irregular de una cafetera defectuosa. En la esquina, una anciana removía su té con movimientos lentos, su mirada fija en un punto invisible, como si esperara algo que nunca llegaría.

5. Ejercicios de atmósfera de la clave T85 en el taller de escritura de LIBRO VUELA LIBRE. Carpeta azul

Texto 1: Las olas rompían suavemente en la orilla, dejando un rastro de espuma blanca sobre la arena dorada. El sol brillaba alto, reflejándose en el agua como miles de estrellas diminutas. Los niños reían mientras construían castillos de arena, y el aire estaba impregnado del aroma salado del mar y el coco de los bronceadores.

Texto 2 : El mar estaba gris, sin reflejos, sin vida. Las olas llegaban pesadas, arrastrando algas muertas hasta la orilla. La arena estaba fría, endurecida por la brisa helada que soplaba sin fuerza. No había risas, solo el sonido monótono del agua golpeando las rocas, como un suspiro interminable.

Programas de escritura con el plazo de inscripción abierto:

La creatividad del escritor. Clave literaria ID5

23 May Escritores en formación de los talleres de escritura creativa de Libro Vuela Libre explorando los recursos creativos de esta clave literaria dedicada a la creatividad

La creatividad del escritor es el título de la próxima clave literaria que explorarán los talleres de escritura creativa adscritos a la iniciativa Libro Vuela Libre y a su liberación de talentos desde Valencia.

Si ya trabajaste el bloque de recursos para escritores de la clave 75R, sigue las instrucciones de tu grupo para participar en la siguiente actividad complementaria de la clave ID5, que va a potenciar la creatividad de la comunidad de escritores de Libro Vuela Libre, y descubre todas las posibilidades y secretos literarios que aguardan en el interior de los siguientes cinco cofres tornasolados:

Actividades complementarias de los talleres de escritura creativa de LIBRO VUELA LIBRE. Los cinco cofres de la clave ID5:

 «Los paraguas son murciélagos domesticados.»

«Las escaleras son montañas domesticadas.» 

 «Las estrellas son brasas que quedaron atrapadas en el cielo.»

«Las farolas son estrellas domesticadas por la ciudad.»

«Los edificios son bosques petrificados.» 

 «Los ríos son caminos líquidos que nunca descansan.»

 «Las nubes son pensamientos del cielo que no se atreven a caer.»

«Las nubes son ovejas que pastan en el cielo.» 

«Las sillas son manos abiertas que sostienen cuerpos cansados.»

Los relojes bostezan cuando dan las doce.»

«Los relojes gritan cuando suenan las alarmas.» 

«Las puertas bostezan cada vez que alguien las abre lentamente.»

«Para las sillas, los humanos son montañas que se sientan sobre ellas.»

«Para los libros cerrados, el mundo es un enigma.» 

 «Las alfombras sueñan con volar, pero viven atrapadas bajo nuestros pasos.»

La creatividad del escritor. Galería de autores de la clave literaria ID5:

Julio Cortázar – Instrucciones para llorar

«Llorar es desplazarse hacia adelante y hacia atrás, como un barco que decide partir y no partir.» 

«La soledad es un hotel vacío donde todas las habitaciones están cerradas con llave.» 

Pablo Neruda – Veinte poemas de amor y una canción desesperada 

«El viento es un perro salvaje que juega entre los árboles.» 

Jorge Luis Borges – El Aleph 

«El tiempo es la sustancia de la que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río.» 

Octavio Paz – El laberinto de la soledad

 «El mundo nace cuando dos se besan.» 

 Isabel Allende – La casa de los espíritus 

«La memoria es un espejo que miente.» 

 Eduardo Galeano – El libro de los abrazos 

«Las palabras andan desnudas por la vida.» 

Virginia Woolf – Las olas 

«La soledad es un mar donde no hay orillas.» 

Tributos a Ursula K Le Guin. Primavera literaria de LIBRO VUELA LIBRE

1 May La obra de Ursula K Le Guin en los talleres de escritura creativa en Valencia de LIBRO VUELA LIBRE

Ursula K. Le Guin ha sido una de las mentes más brillantes de la literatura, una visionaria cuya obra ha trascendido las fronteras de la ciencia ficción y la fantasía para explorar los misterios de la humanidad y de nuestras sociedades tecnológicas. Su legado es un faro para escritores y lectores, una invitación a soñar sin límites y a cuestionar lo establecido al que los talleres literarios y las comunidades de escritura de LIBRO VUELA LIBRE quieren rendir tributo en su primavera literaria.

Ursula K. Le Guin, la defensora de los escritores de la imaginación, en los tributos literarios de LIBRO VUELA LIBRE

A través de obras como Los desposeídos o La mano izquierda de la oscuridad, Le Guin no solo creó universos extraordinarios, sino que nos enseñó a mirar el nuestro con nuevos ojos. Su pluma nos llevó a mundos que no solo eran imaginarios, sino profundamente reales en sus reflexiones sobre el poder, la igualdad, el género y la conexión humana.

Ursula ofreció un discurso memorable al aceptar la Medalla de la Fundación Nacional del Libro a la Contribución Distinguida a las Letras Americanas en 2014. En este discurso, defendió apasionadamente a los «escritores de la imaginación», a aquellos que trabajan en géneros como la fantasía y la ciencia ficción y que a menudo han sido marginados en el mundo literario.

Le Guin destacó la importancia de la imaginación como herramienta para explorar alternativas a las realidades actuales y para ofrecer esperanza en tiempos difíciles. También criticó el enfoque comercial de la industria editorial y abogó por la literatura como un arte que trasciende el simple afán de lucro.

Recordemos, para hacer frente a nuestro próximo puzle de escritura, parte de las inspiradoras palabras que esta gran autora -cuya obra protagonizará los siguientes tributos de nuestra primavera literaria- pronunció en su discurso de aceptación de la Medalla de la Fundación Nacional del Libro a la Contribución Distinguida a las Letras Americanas :

Discurso de aceptación de Ursula K. Le Guin de la Medalla de la Fundación Nacional del Libro a la Contribución Distinguida a las Letras Americanas (2014)

A quienes me han concedido esta hermosa recompensa, mi agradecimiento de corazón. Mi familia, mis agentes, mis editores, saben que mi presencia aquí es tanto obra suya como mía, y que la hermosa recompensa es tanto suya como mía. Y me regocijo aceptándola y compartiéndola con todos los escritores que han sido excluidos de la literatura durante tanto tiempo: mis colegas autores de fantasía y ciencia ficción, escritores de la imaginación, que durante cincuenta años han visto cómo las hermosas recompensas iban a parar a manos de los llamados realistas.
Se avecinan tiempos difíciles, en los que necesitaremos las voces de escritores que puedan ver alternativas a cómo vivimos ahora, que puedan ver a través de nuestra sociedad presa del miedo y sus tecnologías obsesivas otras formas de ser, e incluso imaginar verdaderos motivos de esperanza. Necesitaremos escritores que recuerden la libertad, poetas, visionarios, realistas de una realidad más amplia.
(…)

Ursula K. Le Guin

La evolución de los personajes en la novela

20 Abr

La evolución de los personajes es un pilar fundamental en la construcción de la novela que protagonizará las próximas actividades y dinámicas de grupo de los talleres de escritura creativa adscritos a LIBRO VUELA LIBRE y a su liberación de talentos en Valencia.

Después de las distintas propuestas para trabajar las emociones complejas y la palabra interior de los seres de ficción del bloque C, sigue las instrucciones de tu grupo de escritura para fortalecerte en el manejo de las transformaciones de tus personajes a lo largo de tus obras de ficción.

La evolución de los personajes en la novela. Dinámicas de grupo en curso de los talleres de escritura de LIBRO VUELA LIBRE

Dos sobres, uno de color lavanda y otro de color aguamarina, inaugurarán las próximas actividades y dinámicas de escritura de la clave V42 en los talleres literarios de LIBRO VUELA LIBRE.

Material complementario de la clave V42

Él permanecía sentado en la penumbra de su celda, donde el silencio se hacía eco de sus tormentos. Con la primera luz del alba colándose tímidamente por la estrecha ventanilla, sus ojos se encontraron con el reflejo de un hombre desgarrado por el peso de sus pecados. He cometido actos inimaginables…”, murmuró para sí, mientras un estremecimiento de frío y remordimiento recorría su ser. En ese instante, las palabras de ella resonaron en su mente como un bálsamo inesperado: la fe en la redención, la promesa de un perdón que no borraba el pasado, pero sí ofrecía la posibilidad de un futuro distinto. Con cada sollozo contenido, el hombre sintió cómo el muro de orgullo que durante tanto tiempo lo había aislado comenzaba a desgastarse.

La evolución de los personajes en la novela. Sobre de color lavanda:

En la casa de sus abuelos el tiempo parecía un círculo inquebrantable: una y otra vez sus primos se veían atrapados en la misma infortunada sucesión. Elisa miraba el río, testigo silencioso de amores prohibidos y promesas rotas,mientras en el eco del viento se repetía la condena ancestral: “No se aprende, solo se olvida y se vuelve a caer”.Cada error, cada desdicha, volvía como la lluvia implacable que, sin cesar, arrasa con los campos marchitos y deja la amarga certeza de que el pasado, lejos de ser vencido, renace en cada latido de la historia familiar.

Homenajes a Julio Cortázar. Clave 56B

29 Ene Homenajes a Julio Cortázar en los talleres de escritura creativa en Valencia de Libro Vuela Libre

Homenajes a Julio Cortázar, actividades complementarias de la clave 56B en los talleres de escritura adscritos a LIBRO VUELA LIBRE

Mientras esperamos el resultado final de todas las votaciones de los jurados de los torneos literarios de Libro Vuela Libre 2025, un nuevo bloque de tributos a la literatura de Cortázar complementará las actividades de la clave 56B de sus talleres de escritura creativa en curso.

Sigue todas las instrucciones de tu grupo online o presencial para empezar a disfrutar de las primeras propuestas inspiradas en este gran narrador del siglo XX que ha sido una de las voces más creativas de la literatura.

Homenajes a Julio Cortázar. Actividades complementarias de la clave 56B

Tributos a la literatura de Cortázar. Fragmento 1 de La señorita Cora:

No entiendo por qué no me dejan pasar la noche en la clínica con el nene, al fin y al cabo soy su madre y el doctor De Luisi nos recomendó personalmente al director. Podrían traer un sofá cama y yo lo acompañaría para que se vaya acostumbrando, entró tan pálido el pobrecito como si fueran a operarlo en seguida, yo creo que es ese olor de las clínicas, su padre también estaba nervioso y no veía la hora de irse, pero yo estaba segura de que me dejarían con el nene. Después de todo tiene apenas quince años y nadie se los daría, siempre pegado a mí aunque ahora con los pantalones largos quiere disimular y hacerse el hombre grande. La impresión que le habrá hecho cuando se dio cuenta de que no me dejaban quedarme, menos mal que su padre le dio charla, le hizo poner el piyama y meterse en la cama. Y todo por esa mocosa de enfermera, yo me pregunto si verdaderamente tiene órdenes de los médicos o si lo hace por pura maldad. Pero bien que se lo dije, bien que le pregunté si estaba segura de que tenía que irme. No hay más que mirarla para darse cuenta de quién es, con esos aires de vampiresa y ese delantal ajustado, una chiquilina de porquería, que se cree la directora de la clínica. Pero eso sí, no se la llevó de arriba, le dije lo que pensaba y eso que el nene no sabía dónde meterse de vergüenza y su padre se hacía el desentendido y de paso seguro que le miraba las piernas como de costumbre. Lo único que me consuela es que el ambiente es bueno, se nota que es una clínica para personas pudientes; el nene tiene un velador de lo más lindo para leer sus revistas, y por suerte su padre se acordó de traerle caramelos de menta que son los que más le gustan. Pero mañana por la mañana, eso sí, lo primero que hago es hablar con el doctor De Luisi para que la ponga en su lugar a esa mocosa presumida. Habrá que ver si la frazada lo abriga bien al nene, voy a pedir que por las dudas le dejen otra a mano. (…)

Tributos a la literatura de Cortázar. Fragmento 2 de La señorita Cora:

Pero sí, claro que me abriga, menos mal que se fueron de una vez, mamá cree que soy un chico y me hace hacer cada papelón. Seguro que la enfermera va a pensar que no soy capaz de pedir lo que necesito, me miró de una manera cuando mamá le estaba protestando… Está bien, si no la dejaban quedarse qué le vamos a hacer, ya soy bastante grande para dormir solo de noche, me parece. Y en esta cama se dormirá bien, a esta hora ya no se oye ningún ruido, a veces de lejos el zumbido del ascensor que me hace acordar a esa película de miedo que también pasaba en una clínica, cuando a medianoche se abría poco a poco la puerta y la mujer paralítica en la cama veía entrar al hombre de la máscara blanca… La enfermera es bastante simpática, volvió a las seis y media con unos papeles y me empezó a preguntar mi nombre completo, la edad y esas cosas. Yo guardé la revista en seguida porque hubiera quedado mejor estar leyendo un libro de veras y no una fotonovela, y creo que ella se dio cuenta pero no dijo nada, seguro que todavía estaba enojada por lo que le había dicho mamá y pensaba que yo era igual que ella y que le iba a dar órdenes o algo así. Me preguntó si me dolía el apéndice y le dije que no, que esa noche estaba muy bien. “A ver el pulso”, me dijo, y después de tomármelo anotó algo más en la planilla y la colgó a los pies de la cama. “¿Tenés hambre?”, me preguntó, y yo creo que me puse colorado porque me tomó de sorpresa que me tuteara, es tan joven que me hizo impresión. Le dije que no, aunque era mentira porque a esa hora siempre tengo hambre. “Esta noche vas a cenar muy liviano”, dijo ella, y cuando quise darme cuenta ya me había quitado el paquete de caramelos de menta y se iba. No sé si empecé a decirle algo, creo que no. Me daba una rabia que me hiciera eso como a un chico, bien podía haberme dicho que no tenía que comer caramelos, pero llevárselos… Seguro que estaba furiosa por lo de mamá y se desquitaba conmigo, de puro resentida; qué sé yo, después que se fue se me pasó de golpe el fastidio, quería seguir enojado con ella pero no podía. Qué joven es, clavado que no tiene ni diecinueve años, debe haberse recibido de enfermera hace muy poco. A lo mejor viene para traerme la cena; le voy a preguntar cómo se llama, si va a ser mi enfermera tengo que darle un nombre.