Tributos en curso del taller de escritura: GRAZIA DELEDDA

3 Dic

   Taller de escritura, tributos en curso. En la tercera ronda de tributos a “Escritoras olvidadas” de nuestros talleres literarios en Valencia, las cadenas de lectura de LIBRO, VUELA LIBRE y las de Valencia Espaciocrea quieren recordar la obra de Grazia Deledda.

Grazia Deledda en los tributos en curso del taller d escritura en Valencia de LIBRO, VUELA LIBRE

 

“La madre” y “ Elías Portolu”, dos obras de esta prolífica escritora siciliana, que en 1926 recibió el Premio Nobel de Literatura, abrirán las recomendaciones de lectura de la clave G-37 y los tributos de nuestro taller de escritura a otra excelente narradora injustamente olvidada con el paso del tiempo.

Taller de escritura, tributos en curso de las cadenas de lectura de LIBRO, VUELA LIBRE: GRAZIA DELEDDA

Clave G-37 del taller de escritura en Valencia de LIBRO, VUELA LIBRE. Recomendaciones del club de lectura Libros de Papel y de las comunidades literarias de Valencia Espaciocrea. Grazia Deledda, fragmento de “La madre”:
“Todos estaban ahora dormidos en las casas subyugadas por la miseria, que se aferraban a las herbosas laderas como dos filas de ovejas, mientras que la iglesia con su majestuosa torre estaba protegida por la cresta de la tierra y bien podría representar al pastor apoyándose en su cayado.
Los árboles más añejos crecían a lo largo del parapeto de la pequeña plaza de la iglesia, inclinándose por la furia del viento como negros monstruos en la informe penumbra, y en respuesta a su clamor, llegaba el lamento de los álamos y las cañas del valle.”
Taller de escritura en Valencia de LIBRO, VUELA LIBRE. Tributos en curso de la clave G-37. Grazia Deledda, fragmento de “ Elías Portolu”:
“Hasta entonces, su desprecio y su necesidad de soledad habían tenido algo de dulce y de bueno; ahora, se volvían malas, agrias, al ser acompañadas de un instintivo deseo de venganza. Elías Portolu sentía que la suerte, la malvada esfinge que atormenta a los hombres, había sido injusta con él: él había intentado hacer el bien, sacrificándose a sí mismo, y, en cambio, el bien se le había convertido en mal. ¿Por qué? ¿Qué fatalidad tenía el derecho de burlarse así de los hombres? En la inmensa soledad de la tanca, bajo el pálido cielo de otoño, en el misterioso dolor del paisaje desierto, de los neblinosos horizontes, el alma del pastor se planteaba los terribles dilemas de los hombres refinados, pero no conseguía hallar ninguna explicación.”

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: